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jueves, 6 de octubre de 2022

LA HISTORIA DE MORILES ENTRE LA MEMORIA, EL OLVIDO Y LA LITERATURA


A medida que nos vamos haciendo mayores y nos creemos ya con un bagaje acumulado de conocimientos y experiencias, nos da por pensar en el futuro, en ese momento en que ya no estemos, e imaginamos entonces cómo superviviríamos en el recuerdo de los que nos rodearon y convivieron con nosotros. Nos agrada pensar que perduraremos en su memoria, y, por otro lado, nos entristece caer en el olvido. A los pueblos les sucede lo mismo, a medida que se van enriqueciendo en historia surge el problema de cómo se recuerda o se interpreta esa historia por las generaciones venideras. Por eso hay quienes han escrito sus propias memorias para la posteridad y otros se encargan de dejar constancia de los hechos históricos de los pueblos.

Realmente la vida se desarrolla entre la memoria y el olvido que, según el escritor inglés Samuel Butler (1835-1902), son como la vida y la muerte; recordar es vivir y olvidar es morir; la memoria es la vida y el olvido sería la muerte. Por eso solemos pensar que no moriremos totalmente mientras haya quien nos recuerde y nos libre del olvido. Cuando nadie nos recuerde habremos muerto definitivamente.

Por eso suelo pensar que la verdadera memoria, tanto personal como de los propios pueblos, la que nos perpetúe en el tiempo, es la que dejemos en la vida de los demás como una huella indeleble que permanezca tanto en la mente de cuantos se relacionaron con nosotros (familia, compañeros, amigos, clientes, alumnos…) como en la misma memoria colectiva de la sociedad. En el humanismo prerrenacentista, Jorge Manrique, en sus “Coplas a la muerte de su padre”, hablaba de esa memoria, conocida como “vida de la fama”, que llega a ser una forma de perduración en el tiempo y a la que se llega después de dejar tras de sí una vida de honor, heroísmo y virtudes humanas que perviven tras la muerte.

Como hemos visto, los pueblos también tienen su memoria, la de los hechos que los han ido forjando a lo largo de la historia y, por lo tanto, están expuestos a ser víctimas del olvido. Y esto me lleva a pensar en nuestro pueblo, Moriles, que es ya una comunidad que ha dejado una larga historia tras de sí, de la que, desafortunadamente, sólo nos ha llegado un breve período de tiempo. El resto ha desaparecido; hemos perdido su memoria. Es como si la peste del olvido hubiese arrasado tantas vidas y tantas obras de miles de personajes anónimos que nos precedieron en su historia. En “Cien años de soledad” García Márquez nos narra cómo la peste del olvido azotó la mítica aldea de Macondo haciendo que nadie se reconociera a sí mismo y cómo José Arcadio Buendía inventó unos trucos para que la gente no perdiese la memoria. Macondo hubiera desaparecido en el olvido, pero, finalmente, el brebaje del gitano Melquíades obró el milagro y Macondo pudo recuperar su memoria.

 Es cierto que, en un momento u otro de nuestra vida, seremos víctimas del olvido, como Macondo, pero, como dice Mario Benedetti, “El olvido está lleno de memoria”, es decir, el olvido es como la niebla que no nos deja ver el paisaje, pero cuando aquélla se disipa, surge de nuevo la memoria. Moriles debe también recuperar su memoria y rescatar del olvido esos pasajes maravillosos de su historia escritos con el sudor y el trabajo de sus habitantes, pero todavía ocultos en la niebla del tiempo.

Desde aquí animo, por tanto, a esta nueva y joven generación de morilenses amantes de la Historia y de su pueblo a que no dejen de ahondar en la historia de la antigua aldea de Zapateros, en sus orígenes moriscos y medievales y remontarse incluso a las primeras poblaciones y culturas que habitaron estos pagos. Es la única forma de encontrar nuestra propia identidad. Entre todos debemos recuperar la historia de nuestro pueblo, recuperar su memoria y sacarla definitivamente del olvido.

Pero hay un tipo de memoria a la que debemos prestar atención: la que se sitúa entre el recuerdo y la ficción. Más que memoria es invención, llegando a ser un mecanismo de defensa cuando los hechos que vamos a narrar son más bien fruto de la fabulación al no saber si son reales, o bien se inventaron hace tanto tiempo que ya creemos que sucedieron realmente. Es un tipo de memoria inventada e impuesta a la que a veces recurrimos para justificar nuestros propios intereses, nuestras mentiras o nuestro exceso de fantasía. La historia de los pueblos también sufre esa distorsión de la verdad. Fue también Samuel Butler quien dijo: “Dios no puede modificar el pasado, pero los historiadores, sí.”

Cuidado con esos pseudohistoriadores que padecen de amnesia voluntaria, que borran o inventan datos y hechos históricos a su antojo. Milan Kundera, en “El libro de la risa y la memoria” habla de la amnesia de la memoria. El olvido se convierte en un intento de reescribir la propia autobiografía, cambiar el pasado, borrar las propias huellas, tato a nivel personal como de la propia colectividad. En realidad, esto sucede porque el ser humano es muy propenso al olvido Es el llamado efecto computadora: borramos memoria de nuestro disco duro de los datos que no nos interesa conservar. El poder totalitario utiliza este método para reinventar y reescribir la historia de los pueblos a los que domina sabiendo que pronto la historia verdadera será olvidada y sustituida por la nueva verdad. Por eso la lucha contra el poder se convierte también en lucha de la memoria contra el olvido.

 Pero no toda ficción literaria tiene por qué ser negativa. Memoria y olvido, en su aspecto creativo, pueden estar en el origen del mito o la leyenda, aportando datos mágicos que enriquecen la propia realidad. El mito es la poesía de la historia y en este mundo del mito yo situaría la Obra literaria de nuestra paisana Paula Contreras cuando se refiere a Moriles o Zapateros. En sus obras ella ha conseguido crear unos personajes, nacidos de la maravillosa memoria que ella guardaba en los recuerdos de su niñez, que trascienden la propia historia real, rescatando la que no está escrita en los archivos ni en los libros, sino en las gentes, en los campos, en el ambiente, en el aire... En sus “Historias de un pueblo sin historia”, Paula ahonda en nuestras raíces como pueblo. Todos los lugares de la anti­gua aldea de los Zapateros están en su obra desde siem­pre y para siempre y todos sus per­sonajes (Tole, María, José Manuel, Crucita, Morachita, María Victoria, don Diego, Dolores, Ramón, Dieguito, don Emilio y el tío Goro) siguen vivos en esas maravillosas páginas porque cuando ellos hablan no son ellos sino la misma tierra de la antigua aldea que quedó grabada en la memoria de su autora y hoy nos ha quedado para siempre hecha libro, hecha vida y hecha poesía.

Ojalá veamos pronto que la memoria de nuestro pueblo, entre el mito y la historia, salga del olvido y se vaya llenando de nueva y auténtica vida. Entre todos debemos poner nuestro granito de arena; unos con la investigación histórica, otros con la creación artística o literaria, los organismos públicos con la promoción, publicación y difusión de las obras y todos con el estudio, el aprendizaje y la lectura de todo lo relativo al pasado de nuestro pueblo, Moriles. En esa tarea estamos y que no decaiga. 


 

viernes, 29 de mayo de 2020

ACTÚAN COMO VIRUS

Así te están engañando con el Coronavirus. Así avanza el Fascismo ...
Aunque el virus parasita las células de un organismo vivo, su efecto es mucho más grave que el de un simple parásito. Por su código genético el virus no se puede replicar por sí mismo, sino que necesita una célula huésped, a la que destruirá y dañara, para conseguir su multiplicación.
Por su forma de actuar tan parecida, hay otro virus del que hay que aprender a protegerse además del COVID-19, el fascismo, que actúa como un virus, como un ser tóxico.
El fascismo y la gente tóxica funcionan de manera muy parecida: necesitan un huésped, una víctima donde alojarse para desarrollarse y vivir
Así es. Todo lo que, por desgracia, estamos aprendiendo sobre los virus y tantos ataques como, también por desgracia, estamos soportando de unas formaciones políticas y de unos indeseables representantes políticos, me lleva a establecer un paralelismo entre ambas epidemias. Los fascismos actúan como virus. Su código genético es el mismo: no se pueden replicar a sí mismos, sino que necesitan una célula huésped, una víctima, a la que destruirá y dañara, para conseguir su multiplicación. Como el virus, esperan su mejor momento para el ataque y siguen luego unas estrategias parecidas a una invasión viral en masa hasta conseguir extenderse como una gran pandemia.
La elección del momento es importante. ¿Por qué la formación de Blas Piñar no llegó a obtener en la Transición más de un diputado en el Parlamento? Porque el discurso de FN no era lo que la mayoría de personas desea escuchar en aquellos momentos; en aquellos años lo que menos necesitábamos era seguir oyendo la misma monserga de un régimen que había durado más de cuarenta años. Por eso los fascismos saben esperar y surgen después de una gran crisis o una gran depresión (1ª Guerra Mundial, pandemia de la gripe española, crac del 29) en que el descontento general es muy alto y todos quieren oír voces que digan que nos van a sacar de esa crisis de la que culparán siempre al gobierno de turno. El fascismo comenzará a hablar cuando la gente esté preparada a escuchar lo que siempre ha querido oír. De esta forma el terreno ya está abonado; ahora sólo queda parasitar los puntos más vitales de sus víctimas para terminar anulando su voluntad y su capacidad crítica ante ese momento histórico, porque, como auténticos chantajistas, son expertos en manipulación.
Actualmente los fascismos están ganando terreno. Estamos soportando aún los efectos devastadores de la gran crisis del 2008 que tuvieron que pagar los pueblos más pobres de Europa que han visto aumentar su pobreza mientras la banca, los grandes holdings internacionales y las grandes fortunas acrecentaban su poder económico. Ahora la gente oye con beneplácito, sin estremecerse siquiera, los tremendos discursos de odio, de violencia y de muerte a que nos están acostumbrando desde las redes sociales, la prensa o la televisión, e incluso desde el mismo Parlamento, porque nuestros cerebros ya están envenenados, invadidos por el virus mortal del fascismo.

El virus del fascismo es así, lento pero eficaz y agresivo. Al final, sus víctimas creen que la situación normal y óptima es esa, porque su discurso halaga sus oídos o peor todavía, porque su alma está ya anestesiada y en su corazón anida el virus del odio, de la insolidaridad  y de la muerte. Sólo la unión, la solidaridad y la serena reflexión a la luz de la Historia podrán librarnos de estos virus que acabarán cambiando, una vez más, el rumbo normal de nuestra sociedad. 

miércoles, 6 de mayo de 2020

ESPAÑA ENVENENADA



Por si no teníamos bastante con este veneno del Covid-19 que ha infectado ya a más de tres millones de personas causando más de 250.000 víctimas en todo el mundo, los países siguen  con sus guerras tribales y sus luchas mafiosas por el poder y la riqueza, que están envenenando a la sociedad y a las personas.

España no podía ser menos y en estos momentos de crisis y sufrimiento ha recuperado sus venenos más antiguos, sus maleficios más terribles y las intrigas más ocultas que creíamos ya relegados a épocas nefastas de nuestra historia. Una especie de vudú maléfico que hoy resucita como un veneno por encargo, por receta y por consigna.
Tendríamos que remontarnos al Tercer Reich (1933-1945), al padre de la propaganda nazi Joseph Goebbels, para encontrar la fórmula escrita, la receta de este horrible veneno capaz de hacer a quienes lo utilizan dueños del poder y el control de masas una vez desposeídas de sus voluntades y su sentido crítico. La aplicación de esos once Principios de la Propaganda nazi permitió a Hitler un control absoluto sobre el pensamiento y las voluntades de las masas. 

Pero en todo momento de la historia ha habido líderes que reúnen esas cualidades: ansias de poder, odio salvaje, una personalidad enfermiza y una fantasía desbordada, egoísmo profundo, egolatría, y un gran talento para la oratoria.En la época actual, en la que priman la información y las redes sociales, aparece en nuestro país una clase política ansiosa de poder, con añoranza de los antiguos imperios, un odio acusado a lo extranjero, ansias de grandeza, desprecio por lo débil o por lo diferente… Apoyándose en la propaganda y en las redes sociales están consiguiendo no informar de la verdad, sino convencer a la gente de “su verdad”, inclinar la opinión general hacia su postura. El aluvión de mensajes con que invaden las redes sociales no hace sino apoyar la campaña de desinformación desatada en la prensa o la televisión.

En fin, veneno a grandes dosis que, en momentos tan delicados de dramas humanos de lucha contra la muerte y la enfermedad o dramas laborales por la pérdida de trabajos, ha conseguido que la opinión pública desgraciadamente se haya dejado intoxicar: a veces por la buena fe de algunos que quieren defender su inclusión en ese grupo extremo como modelo socialmente aceptado en su entorno, y otras por la mala fe de otros que aprovechan la coyuntura para trepar en el escalafón social buscando aumentar los likes de sus contactos en redes sociales.






viernes, 1 de mayo de 2020

DE LA PROPAGANDA A LA MANIPULACIÓN, MEDIO DE OPRESIÓN IDEOLÓGICA


DE LA PROPAGANDA A LA MANIPULACIÓN, MEDIO DE OPRESIÓN ideológica

Cuando un ideólogo se propone extender una idea, necesita de unos medios y de un sistema de difusión capaces de imponer una doctrina que arraigue con un sentido universalista en la sociedad de forma que se imponga, sin que nos demos cuenta, desde cualquier hecho social a una gran mayoría de miembros de la sociedad. Los medios de comunicación de masas son el vehículo de expansión para presentar esa ideología atrayente y sugestiva para terminar anulando nuestra capacidad crítica y de defensa ante ella, es decir, creando seres perfectamente manipulables. 
Y ahí nace la propaganda, a veces sutil y oculta, algo así como aquella publicidad subliminal usada en las proyecciones cinematográficas antiguas, ya prohibida por no considerarse conforme con la ética comercial. Pero ésta sí está permitida y nos ataca desde todas partes: la televisión, el cine, los espectáculos, los comics, la literatura, la escuela, las redes sociales. Ella sugiere y propone, para terminar imponiendo unos ideales, unos valores, unos modelos y unos estilos de vida en un contexto emotivo tal que inhibe todo juicio crítico, toda capacidad de defensa. Nuestro comportamiento está, pues, a merced de la propaganda y por ende, de los que la dominan y controlan.
Podemos decir entonces que propaganda es “el conjunto de técnicas y medios de comunicación social tendente a influir con fines ideológicos en el comportamiento humano."[1] Precisamente en esa influencia en el comportamiento humano, en esa violación de la intimidad de la persona, es donde reside la fuerza de la propaganda. A nivel comercial, la demanda consumista se crea a través de la publicidad, o lo que es lo mismo, dicho en forma de eslogan publicista: al consumismo por la publicidad. Y aquí se centra la teoría actual del mercado con la aparición de la mercadotecnia, auxiliada de la psicología, la sociología, la estadística y la prospectiva, poderosos aliados que han puesto en manos del consumismo las voluntades de las masas, creando un nuevo estilo de vida burgués, acrítico e inmanentista. La publicidad comercial no es más que una forma de propaganda tendente a despertar la demanda en el consumidor.
Por el contrario la propaganda es algo más amplio; sus fines ideológicos no se concretan a nivel de mercado, sino que abarcan todas las manifestaciones de la sociedad: economía, política, ideologías, educación, costumbres, cultura y redes sociales. En este sentido siempre ha habido propaganda y por eso unas ideologías han prevalecido sobre otras, unas culturas sobre otras y unas clases sobre otras. Pero a partir de la aparición de los medios de comunicación de masas es cuando cobra verdadero significado por la rapidez de difusión y la eficacia de sus mensajes.
¿Pero en qué se funda el poder y la eficacia de la propaganda? Para aquellos que quieran conocer el porqué del éxito de tantas campañas manipuladoras de la extrema derecha española intentaré hacer un breve estudio de sus fundamentos que radican en lo más profundo de la naturaleza humana, tanto en su evolución bio-sicológica como social y cultural. Hablaré, por eso, de fundamentos sico-sociológicos, de valor, antropológicos y semióticos.
Fundamentos psico-sociológicos: En el hombre existe un sentido social de generalización y pertenencia a un grupo. Cada individuo se identifica con un grupo en el que ve reflejados una serie de valores que le diferencian de otros grupos y donde encuentra más seguridad y aceptación social. La preocupación por el papel desempeñado dentro del grupo (el llamado “rol social") es tan fuerte en el hombre que siempre pretenderá estar a la altura de las circunstancias, desempeñar un papel correcto en el grupo, aunque no sea una conducta personal sino simplemente imitada, porque así “lo hace todo el mundo”.
Fundamentos de valor: Para comprender el fenómeno de identificación con el grupo hay que entender el mundo de los valores que son una manera de ser ideal y estimable y a la que se aspira. Los percibimos organizados en una escala, con una jerarquía -que depende del medio socio-cultural en que se vive- y dotados de una carga afectiva que nos hace estimarlos como un bien, tender hacia ellos. Naturalmente estos valores influyen en nuestra conducta y, en último término, en la configuración de nuestra personalidad. Según la psicología de Allport la madurez síquica se realiza en aquellas personas que logran identificar el conjunto de su psiquismo con "un estilo de vida" inspirado en un conjunto de valores dominantes en el grupo.[2]
Fundamentos antropológicos: Los valores están condicionados por el entorno cultural del grupo y el individuo llega a integrarse en él a través de una cultura aprendida; el aprendizaje le integra en su entorno y ello le supone adherirse a unos valores culturales como ideales del grupo.
Fundamentos semióticos: Pero los valores como bienes estimables y patrimonio de un grupo cultural quedarían en el terreno de lo abstracto si no se manifestaran en conductas observables; necesitamos un nexo entre esos valores ideales y todo aquello que se ofrece como bien concreto y realizado en la comunidad. Ese nexo lo dan los fundamentos semióticos.
Semiología es la ciencia de los signos y símbolos; símbolo es todo aquello que evoca y sustituye a otra cosa. Los elementos integrantes del símbolo son: el significante, o elemento material; el significado, o cosa que simboliza, y la significación o relación entre ambos; a esto hay que añadir el código convencional de significación. Según la psicología de Jean Piaget la segunda etapa del desarrollo de la inteligencia en el hombre (que corresponde a los años de edad escolar), es la de la función simbólica y semiótica: el niño capta la realidad a través de símbolos que irán configurando su forma de ser, de pensar y de ver las cosas.[3]
Esta relación simbólica es importantísima para comprender la teoría de los valores. Los valores ideales son simbolizados a nivel concreto por conductas observables, como hemos visto. Pongamos por caso: el bienestar como bien deseable, la felicidad, es algo que se concretiza en unos bienes materiales como son, por ejemplo, los electrodomésticos que se convierten así en símbolos de la sociedad del confort. El código convencional de significación lo da cada sociedad, cada cultura.
Por todo esto, cuando se quiere imponer una ideología, los símbolos adquieren una capital importancia: himnos, banderas, gestos, escudos, colores, pulseras... Toda esta parafernalia es el símbolo de pertenencia a un determinado grupo o clase. Ahora sólo quedaría desarrollar una estrategia que proponga cierto grupo como grupo de referencia, lo que en nomenclatura marxista sería la “clase dominante”.
¿Cómo se lleva a cabo dicha estrategia? Aquí entra en juego el papel de control de los medios de comunicación de masas, sobre todo la televisión, de forma que se use el lenguaje propio de la clase dominante en la sociedad, un lenguaje conservador, consumista, que acepte el orden establecido y presentado como lenguaje normal de la sociedad, aceptado por todo el mundo. Para alcanzar los valores de dicha clase hay que aceptar aquello que simboliza al mismo valor, es decir, su estilo de vida. En otras palabras, se obliga al sujeto a adoptar unos valores impuestos, superiores a su entorno sociocultural. Esto provoca el problema de los llamados "medios de referencia”, es decir, el conflicto de las clases inferiores entre su adhesión a los valores de su clase y la aceptación de los valores “superiores” de la clase propuesta como clase de referencia. Esto explicaría el porqué de tantos obreros y gente humilde que apoya y defiende a las grandes fortunas y multinacionales. Y es que hemos entrado de lleno en el proceso de la manipulación.

Bibliografía
Alport, Gordon W. La personalidad, su configuración y desarrollo. Herder, Barcelona 1968
F. Otero, Oliveros. Educación y manipulación. E.U.N.S.A., Pamplona
Freire, Paulo. Pedagogía del oprimido. Siglo XXI de España editores. Madrid 1978
Piaget, Jean. Psicología y Pedagogía. Ariel, Barcelona 1969
Guzmán, J. El lenguaje publicitario y su influencia en el niño. Revista Escuela Española, 20          de diciembre 1978. Páginas 913-915
Piaget, J. El Nacimiento de la Inteligencia en el Niño. Aguilar, Madrid 1965
Servan-Schreiber, Jean-Jacques. El Desafío americano, Plaza & Janés 1968


Antonio Cortés Cortés, abril 2020



[1] DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO ABREVIADO, Espasa Calpe. Madrid 1975, apéndice II
[2] Allport, Gordon, La Personalidad: su configuración y desarrollo. Herder. Barcelona
[3] Piaget, J. El Nacimiento de la Inteligencia en el Niño. Aguilar, Madrid 1965

jueves, 16 de febrero de 2017

Don Tomás del Rosal Lucena y "el Bautizo del moro"


Coincidiendo con el mes de febrero, me parece interesante que Moriles recuerde a don Tomás del Rosal Lucena, primer párroco de la nueva villa, que tomó posesión el día 7 de febrero de 1913 estando al frente de la parroquia de San Jerónimo hasta finales también de febrero de 1929, es decir, durante los primeros 16 años de vida de Moriles como municipio.

Don Tomás era natural de la Rambla y procedía como sacerdote de las Ermitas de Córdoba, el llamado “Desierto de Belén”, en la sierra cordobesa.

En febrero de 1929 pasó a la parroquia de Santa Bárbara, en Cerro Muriano. Falleció en la Rambla, en febrero de 1932.

Como párroco de San Jerónimo le tocó oficiar la ceremonia del “Bautizo del moro, que, por haber tenido lugar el 20 de febrero de 1917, hace ahora cien años, lo propongo también como dato a rememorar en la corta historia de nuestro pueblo.

La historia del pequeño Antonio Asilán de Isafé, protegido por el cabo del ejército Juan Servián Sánchez, fue narrada magníficamente en la revista Solera, conmemorativa del Primer Centenario de la Emancipación de Moriles por lo que adjunto el archivo de dicho documento.
                                                          
                                                                          EL BAUTIZO DEL MORO

viernes, 10 de febrero de 2017

Reflexiones y nostalgias de un maestro jubilado sobre Educación actual en España



Malos tiempos corren para la educación en nuestro país. Los vaivenes políticos de los últimos treinta años han ido vaciando de contenido aquellos titánicos esfuerzos de pedagogos y educadores que en los años 70 del pasado siglo, en paralelo a la Ley General de Educación de Villar Palasí (1970), trataron de rescatar la educación del nacionalcatolicismo alienante del Régimen de Franco demandando una nueva dimensión de apertura, laicidad, gratuidad y universalidad. Los Movimientos de Renovación Pedagógica abrieron una ventana a esta esperanza siendo realmente la antesala de la democracia educativa. Sin embargo, las leyes de educación que se han sucedido desde entonces -LODE (1985), LOGSE (1990), LOCE (2002), LOE (2006), LOMCE (2013)- no han hecho sino ir empeorando nuestro sistema educativo convirtiéndolo en un conjunto vacío de normas neoliberales tendentes a conseguir la competitividad y la selección de alumnos mediante la domesticación, la desinformación y la alienación de los valores.
Las reformas socialistas han ido vaciando de contenido los currículos que los profesores con un poco de inquietud habían llenado de vivencias para el alumnado. Recuerdo con nostalgia las experiencias de Intercambios escolares con la ciudad francesa de Angers, a principios de los ochenta, llenos de creatividad e iniciativa por parte de los docentes y estímulo y enriquecimiento tanto para docentes como para alumnos, que sabían agradecer todas aquellas inquietudes con un mayor aprovechamiento escolar.

Por otro lado la nefasta gestión de la educación por parte del partido en el Gobierno, que está convirtiendo en negocio privado el mayor bien de que dispone un país, está acabando por liquidar la enseñanza pública en beneficio de los empresarios de la privada.
Los gobernantes y la sociedad en general se sienten mucho más cómodos con una educación que funciona como elemento conservador de lo establecido que con una educación que alimenta el espíritu crítico y el cambio. Por ello, haría falta un Pacto por la Educación que la mantenga al margen de los vaivenes políticos.
Con todo, no es fácil saber dónde se esconde una auténtica acción pedagógica o sólo un intento de convertir la educación en la consecución de unos brillantes resultados al terminar el currículo. Todo esto está dando lugar en los últimos años a un barullo de ideas y publicaciones al respecto, llenas de críticas continuas al sistema, a los Centros, a los educadores y a los propios alumnos, hablándose más del desastre de la educación en España que de verdaderas soluciones al problema. Las críticas desde la derecha las podemos resumir en la aparición de obras como el libro “Contra la nueva educación” de Alberto Royo, que carga contra la pedagogía que desprecia el conocimiento y la cultura, pero cae en la defensa de una educación basada en la instrucción y en la meritocracia como base para el ascenso social, haciendo apología de la selección de talentos que separa a los alumnos en las dos eternas clases: los que triunfan y los que fracasan.
¿Qué es lo que no funciona en la educación actual?
Me atrevería a decir que el sistema ha sustituido el imprescindible papel del educador por normas, programaciones, currículos, etc., venidos de otras fronteras con la oscura intención de mercantilizar los resultados del proceso educativo. Recuerdo las visitas de Inspección de Primera Enseñanza cuando el Inspector lanzaba aquella temida orden: “Enséñeme la Programación.” Programación anual, trimestral y por unidades, de objetivos, competencias, contenidos, temporalización, actividades, etc. Luego había que diseñar la evaluación que determinaría qué alumnos triunfan o fracasan en cada materia. El profesor se convierte en un mero escribiente burocrático al diseñar el proyecto curricular de centro y realizar su propia programación de aula, copiando estereotipos de proyectos y programaciones propuestos por la Administración.
El sistema educativo actual pretende imitar al modelo industrial basado en la homogenización del producto; las fábricas producen creando siempre el mismo producto, pero cuando la materia prima es el ser humano, ese modelo es totalmente absurdo porque va a chocar siempre con la libertad, la imaginación o la creatividad personal.
Por último hay un gran fallo en los objetivos de los sistemas educativos, que confunden aprobar con aprender; el currículo pretende preparar al alumno para aprobar unas pruebas, limitando el auténtico aprendizaje.  “La historia de la vida escolar de muchos alumnos podría llevar por título La historia del niño que quería aprender pero tenía que aprobar. Si nos preocupamos por conseguir que aprender y aprobar sean una misma cosa, estaremos haciendo de la escuela un lugar privilegiado para formar personas que sean capaces de transformar el mundo en un lugar mejor.” [1]
Ese es el dilema de la educación: diseñar un maravilloso proyecto de centro concretado en una muy bien estructurada pero fría programación de aula o llenarlo de vivencias para los alumnos. Y vivencias son las que yo encontré asimilando auténtica pedagogía en estas ocho obras que reseño y que llenaron mi vida de maestro. Aunque, como se puede ver por las fechas de edición, son un poco antiguas, animo a los profesionales de la enseñanza a que vuelvan a ellas y verán cómo su vida profesional se va a llenar de recursos y convicciones que les ayudarán a superar la grave crisis de la educación en nuestro Sistema Educativo.
1.      Celestin Freinet.- Técnicas Freinet de la escuela moderna. Siglo XXI editores, Méjico, septiembre 1978
2.      John Holt. El Fracaso de la escuela. Alianza editorial. Madrid, 1977
3.      Paulo Freire. Pedagogía del oprimido. Siglo XXIde España Editores. Madrid, 1978
4.      Giulio Girardi. Por una pedagogía revolucionaria. Editorial Laia. Barcelona, 1977
5.      Joshua Popenoe. Summerhill. Editorial Laia. Barcelona, 1976
6.      Alumnos de Barbiana. Contraescuela, por una escuela popular. Editorial Zero. Madrid 1978
7.      A Makarenko. Poema pedagógico. Editorial Planeta S.A. Barcelona, 1977
8.      Celestin Freinet. Por una escuela del pueblo. Editorial Laia. Barcelona, 1979



[1] (Salvador Rodríguez Ojaos, Licenciado en Ciencias de la Educación. “La historia del niño que quería aprender pero tenía que aprobar” ElblogdeSalvaroj)

martes, 20 de diciembre de 2016

MORILES DURANTE LA GUERRA CIVIL



Por Antonio Cortés Cortés

 1.    Antecedentes
Al comienzo de 1936 Moriles contaba con una población de 3.356 habitantes[1] pero la crisis del campo durante la República había sumido a 155 familias de la localidad en situación de pobreza declarada, según el Padrón de Beneficencia de 1935.[2] El jornal regulador se había establecido durante el bienio conservador en 4,50 pesetas y el Consistorio derechista presidido por Antonio Cuenca Agraz, del Partido Republicano Progresista,[3] había rechazado, a pesar de todo, la propuesta de la Delegación provincial de Trabajo de realizar una colecta entre los más pudientes del pueblo para paliar en lo posible el paro obrero.[4] La pobreza extrema de las familias de parados y la de los que debían malvivir con un jornal de 4,50 pesetas, configuraban una “población de trabajadores empobrecidos, obligados a la lucha diaria para subsistir” que dependían más de la caridad de algunas familias pudientes que de la justicia social o los servicios municipales.
Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936, Moriles vivió unos días de convulsión debido a la situación anómala creada en el Ayuntamiento. El Gobernador Civil, Antonio Rodríguez de León, de Unión Republicana, había repuesto a los concejales electos en las municipales de abril de 1931 pero el Secretario accidental, Miguel Estrada, se oponía a dicho nombramiento y, hasta el día 21 de marzo, coexistieron las dos corporaciones, la presidida por Antonio Cuenca Agraz que se resistía a abandonar el Cabildo y la del socialista electo en 1931, Antonio Hinojosa Gámez, nombrado por el Gobernador.[5] Esto debió provocar un aumento de la tensión política que se vivía en el pueblo y el Secretario accidental, señor Estrada, pidió una licencia para ausentarse de su trabajo. El mes de marzo se convoca en la localidad un mitin del partido comunista con todos los permisos y el beneplácito del Gobierno Civil, pero los oradores, Manuel Luque Corral y Antonio Rubio Martínez, fueron detenidos por la Benemérita acusados de haber proferido injurias contra el Cuerpo durante el mismo.
El Partido Socialista contaba con diez afiliados y su directiva estaba formada por Antonio Hinojosa Gómez, presidente; Cayetano Corredera Ruiz, vicepresidente; Francisco Llamas Muñoz, secretario; Miguel Cuenca Mármol, vicesecretario, y Fernando Carmona Córdoba, tesorero.[6]

2.    El Levantamiento
En esta situación se llegó al levantamiento golpista del 17 de julio en Marruecos, seguido con gran interés por los elementos derechistas de Córdoba, a través del militar y político José Cruz Conde, que pasaron reunidos aquella noche en el Círculo Mercantil de la capital. En Moriles, el Secretario, que gozaba de una licencia, se personó en Secretaría, en activo, ese mismo día 17.[7]
El 18, a las dos y media de la tarde, el Coronel Cascajo recibe una llamada de Queipo de Llano desde Sevilla con la orden de proclamar el bando de Guerra en la provincia. La pasividad del Gobernador Civil, convertida luego en complicidad con los rebeldes, facilitó que los golpistas se hicieran con el control de la capital. El nuevo Gobierno Civil, regido por el Capitán de Caballería José Marín Alcázar, pasó la noche del 18 de julio obligando a la insurrección, a golpe de teléfono y telégrafo, a los puestos de la Guardia Civil de la provincia, a fin de proclamar el bando de guerra con la incautación de Ayuntamientos, clausura de Centros Obreros y detención de sus dirigentes. Pero como dice Francisco Moreno Gómez, la insurrección en los pueblos de Córdoba no se debió sólo a la nueva autoridad militar que actuaba desde la capital, sino que las oligarquías de derechas de cada localidad “conocían detalles de la conspiración o habían participado en ella.” Suponemos que no fue diferente el caso de Moriles dada su relación con la familia Cruz Conde. La incautación de la mayoría de los Ayuntamientos de la provincia fue efectiva a partir del mismo domingo 19 de julio. En Moriles no hubo resistencia por la parte obrera y los concejales socialistas abandonaron sus cargos y huyeron quedando el Ayuntamiento en manos de la autoridad militar, el Comandante de Puesto Juan Cordón Arroyo.
Durante las primeras semanas del inicio de la guerra, Moriles vivirá la incertidumbre procedente de la vecina localidad de Puente Genil; la trágica y sangrienta lucha de las fuerzas obreras locales y un buen número de Guardias Civiles fieles al gobierno,  por mantener su lealtad a la República frente a las fuerzas burguesas rebeldes, suponían una amenaza para las familias acomodadas y derechistas de esta localidad. Según testimonios de personas mayores, cada vez que corrían rumores de revueltas o idas y venidas de camiones por la carretera que une las dos poblaciones, las mujeres de las familias más acomodadas o aquellas de tradición más católica o conservadora corrían a refugiarse en la iglesia. Un día de finales de julio o primeros de agosto, corrieron voces de que varios camiones con gente armada procedentes de Puente Genil se dirigían a Moriles. Tras angustiosa espera en la iglesia, alguien tranquilizó a las refugiadas y con razón: eran las tropas sublevadas al mando del Comandante Castejón que, llegadas de Sevilla, tenían la misión de reducir la escasa resistencia republicana que aún quedaba en la vecina localidad.

3.    Corporaciones
El martes, 4 de agosto, la autoridad militar de Moriles cede el gobierno local a una Gestora municipal.[8] El Acta de Constitución de dicha Gestora trata de justificar la legalidad de la misma aduciendo que se establece

“con el fin de normalizar la vida administrativa de este Municipio, al ausentarse de sus cargos los que componían este Ayuntamiento.”
"Siendo las 12 horas del día cuatro de agosto de 1936... y, siendo el Comandante de Puesto don Juan Cordón Arroyo... "

En ella toman posesión los cargos que van a llevar a cabo la represión y gestionar la difícil vida de la localidad en aquel primer mes de represalias:
Presidente, Miguel Fernández Luque
Vocales: José Chacón Gutiérrez, Rodrigo Varo Galindo, Manuel Fernández Calvillo, Antonio Miguel Bogas Corredera, José Sánchez Cantero y Antonio Agraz Fernández.
1er Teniente: Antonio Agraz Fernández
2º Teniente: Manuel Fernández Calvillo
Síndico: Antonio M. Bogas Corredera
La misión de esta esta Gestora fue de “reorganización y marcha administrativa y recaudatoria” pero se va a centrar más en depurar los cargos municipales de funcionarios y subalternos. El primer acuerdo municipal se dio al día siguiente con la destitución de los funcionarios que habían abandonado su puesto el lunes día 20 de julio como fue el caso del Escribiente temporero José González. Continúan Miguel Estrada, secretario; oficial 2º, Gabriel Gutiérrez; recaudador de arbitrios, Pablo Doblas, y el Portero Ordenanza, Pascual Mármol (Este último se ausentará el 18 de septiembre). Igualmente fueron cesados los subalternos que abandonaron su puesto el 20 de julio haciéndose nuevos nombramientos entre personas adictas al nuevo régimen: matarife, José A. Romera Carmona; Guarda Rural, Pedro Cortés Arjona; Municipal, Gregorio Alcalá González; serenos, Rafael Mármol Roldán y Francisco Jerez Humanes, y barrendero, Antonio Fernández Alcalá.[9]
No nos vamos a referir a las búsquedas, detenciones y depuraciones de los elementos considerados “rojos” o que habían ocupado algún cargo político de izquierdas durante el período anterior y que son silenciadas a nivel oficial, ya que nuestro objetivo es narrar lo reflejado en las actas municipales. Sólo nombraremos los dos fusilados que aparecen en el Registro Civil el “21-agosto-1936, por aplicación Ley de guerra, Rafael Fernández Ruiz, obrero” y el “27 de agosto 1936, Agustín Jiménez Jiménez, tabernero” y Juan Manuel Llanos Pizarro, el 18 de agosto, en Córdoba.[10]
El Paseo de San Jerónimo se convirtió en el centro de manifestación católica y nacional a partir de la Orden radiofónica del Comandante Militar de Lucena de colocar en el mismo "con toda solemnidad, la Bandera nacional roja y gualda". Para ello se traslada el mercado (que se venía celebrando en él) a la calle Colegio; no se hizo a su lugar de origen, la Plaza de Abastos, porque en ella se encontraba el Cuartel de la Guardia Civil, que por razones de estrategia militar debía quedar en zona despejada. Una misa de campaña con actuación de la banda de música dio solemnidad al acto. El farmacéutico, don Juan Fernández Martínez fue agasajado “por su proceder patriótico al ayudar económicamente al resurgir de España.”[11]
A los diez días, el 14 de agosto, el Comandante Militar de Lucena ordena la celebración de una sesión extraordinaria nombrando una nueva Gestora. El poder municipal va a pasar de los viejos adeptos a la regeneración primorriverista a los antiguos políticos derechistas de la República. Presidió la sesión como Delegado el Teniente de la Guardia Civil de Lucena, Luis Castro Samaniego, conocido como el Teniente Polvorilla. Al día siguiente dicha comisión se reúne y procede a tomar posesión del Ayuntamiento en calidad de Alcaldía con los siguientes nombramientos:[12]
Alcalde, Pablo Solís Nieto
1er Teniente, Francisco Agraz Fernández
2º Teniente, Antonio Cuenca Agraz
Síndico, Agustín Martos Fernández
Vocal de Enseñanza, Francisco Rueda Cosano
Esta nueva Gestora[13] se tuvo que enfrentar a la difícil situación económica del Ayuntamiento heredada de la desastrosa política municipal del cobro de impuestos de la época republicana. Tras hacer las cuentas del Ayuntamiento, la situación económica se califica de "caótica" y se acuerda declinar toda responsabilidad sobre la actuación de los Ayuntamientos anteriores. Se publican edictos y bandos públicos con dicho estado "para que de esa forma vean la desastrosa actuación de los elementos marxistas al frente de este municipio"
Debido al miedo de la población a un ataque de las fuerzas republicanas que actuaban en Puente Genil y otros pueblos cercanos (según testimonios de los mayores, era frecuente escuchar el ruido de los motores de la aviación, lo que provocaba que la gente huyera a refugiarse al campo) esta Corporación decide que se cavaran unas zanjas para defensa y protección del pueblo.[14] Siempre según testimonios, las zanjas se cavaron en el flanco izquierdo del Paseo de San Jerónimo y fueron cubiertas a modo de refugio antiaéreo. Igualmente ordena para el día 29, coincidiendo con la apertura del curso escolar, la reposición de crucifijos en escuelas y locales oficiales, previa celebración de la preceptiva misa de campaña. Las calles sufrirán también un cambio notable con la aparición de nombres relevantes en el nuevo régimen; los primeros cambios fueron:[15]
Fermín y Galán pasó a llamarse José Antonio Primo de Rivera
Azaña Díaz,  Calvo Sotelo
Paseo de Pablo Iglesias, Paseo de San Jerónimo
García Hernández, Queipo de Llano
Molinos, Coronel Cascajo.
Es de notar que este Ayuntamiento sale en ayuda de una compañía de teatro que fue sorprendida en el pueblo por el inicio de la guerra, quedando retenidos sus miembros en él. Se tomó el acuerdo de hacer una suscripción pública para costearles el regreso a sus domicilios.[16] 
El nuevo régimen sigue imponiendo su sistema de forma implacable y se produce en toda España la destitución de las Comisiones Gestoras formadas por políticos derechistas que se habían adherido al mismo, sustituyéndolas por Ayuntamientos apolíticos integrados por personas “de orden”. Franco era ya, desde el 1º de octubre, Generalísimo del Ejército y Jefe del Estado. Así, el 7 de noviembre y en sesión extraordinaria presidida por el Teniente de la Guardia Civil de Fernán Núñez, Cristóbal Recuerda Jiménez, como delegado del Gobernador Militar de Córdoba, Coronel Cascajo, se destituye la Comisión Gestora y se establece el primer Ayuntamiento del Régimen:
Alcalde Presidente, Rafael Chacón Gutiérrez (labrador)
1er Teniente de Alcalde, José Jiménez Jimena (médico)
2º Teniente, Manuel Fernández Calvillo, (labrador)
Síndico, José Pérez Olea, (industrial)
Vocal, José Gutiérrez Doblas (labrador)
"todas personas de orden y de solvencia moral y material, el primero apolítico, y los restantes de tendencia derechista sin haberse significado nunca ni ocupado ningún cargo y adictos al actual Movimiento Salvador de España." El acta de constitución insiste en que su tarea sería ocuparse de la "labor administrativa, despojada de todo matiz político".[17]
Este primer Ayuntamiento, propiamente franquista, se adhiere a los primeros símbolos del Régimen: el Himno Nacional, el Jefe del Estado y el Régimen portugués de Oliveira Salazar.[18] Igualmente aprobó el presupuesto del año 1937[19]: Personal y material: 16.395 pesetas; Beneficencia: 11.850 pesetas; Instrucción pública: 2.921 pesetas.
En abril de 1937 Franco afianzó su autoridad de nuevo “Caudillo” en toda la España Nacional con el Decreto de Unificación que zanjaba las disputas por el poder entre Falangistas y tradicionalistas (Requetés). Un nuevo Estado había nacido al más puro estilo nazi: “Una Patria, un Estado, un Caudillo”. Todo ello va a repercutir en los Ayuntamientos y en Moriles, el domingo 13 de junio de 1937, por Oficio del Gobernador Civil, se nombra un nuevo Ayuntamiento formado por miembros del Partido Único, el Movimiento.
Alcalde-Presidente, Agustín Martos
1er Teniente, Manuel Ojeda Doblas
2º Teniente, Rafael Baena García
Síndico, Manuel Quirós López
Vocal, Clemente López Ruiz
El 12 de agosto la Secretaría pasa de forma interina a Marcial Aguirre Martínez, pero el secretario fue pronto movilizado al ejército y es nombrado de nuevo Secretario Accidental Miguel Estrada Lara.[20] Esta Corporación aprobó el presupuesto para 1938 por un total de 85.968 pesetas, nombra representante del Ayuntamiento en la capital a Carlos Vaca Guzmán.
Hay que resaltar que, durante el año de mandato de esta Corporación, el refuerzo de las actividades juveniles de la Falange en las secciones de Balillas y Flechas,[21] dirigidas por el Jefe Local de Falange Española Tradicionalista y de las JONS Antonio Agraz Fernández, aunque nos consta que ya existía una Centuria en octubre de 1936.[22] El 25 de julio se celebró solemnemente el día del Patrón de España.[23]
El 6 de julio de 1938 el Gobernador Civil, Eduardo Valera, nombra una nueva Gestora en sesión extraordinaria presidida por el jefe comarcal de FET y de las JONS Juan Criado Luque. De ella salen nombrados
Alcalde-Presidente del Ayuntamiento, el Jefe Local de Falange, Antonio Agraz Fernández
Vocales, Manuel Ojeda Doblas y Francisco Luque Jiménez.
El Ayuntamiento cesa a su representante y se acoge al Servicio Administrativo Provincial de FET y de las JONS[24] que ya canalizaba todos los servicios municipales en España. Por otra parte la  Oficina Ejecutiva de la Mancomunidad Sanitaria se hace cargo del descubierto que el Ayuntamiento tenía con dicha Mancomunidad, aliviando un poco la situación de deuda del mismo.[25] Sin embargo la Diputación sí reclama 12.408,26 pesetas que el Ayuntamiento había recibido en concepto de anticipos para construcción de caminos vecinales.[26] Los funcionarios municipales cobraron ese año en octubre una paga extra con motivo del día de la Patrona.
Es de notar el acta del 13 de octubre de 1938 en que, con motivo del homenaje falangista a José Antonio, fusilado el 20 de noviembre de 1936 en Alicante, el Alcalde suscribe una moción en la que al referirse al líder falangista expresa que fue "...vilmente asesinado por la canalla marxista... se tomen los siguientes acuerdos:... El Ayuntamiento unido al 18 de julio... por el que España se ha desembarazado de los sicarios moscovitas y masones que la sumieron en el deshonor y la miseria..." El acto fue celebrado con toda solemnidad los días 20 y 21 de noviembre con la celebración de una misa funeral y la asistencia de los mandos de Falange, Flechas y Sección Femenina.[27]
El cargo de Secretario fue ocupado de forma interina por don Rafael Nogueras Díez, del Colegio de Secretarios de segunda de Granada.
El 25 de noviembre se recibe un telegrama del Generalísimo agradeciendo el pésame por la muerte de su hermano Ramón, el controvertido aviador, ocurrida en pleno vuelo el 28 de octubre de 1938, aprovechando también para saludar a la población y vecindario.

4.    Algunos aspectos sociales
Como todos los Ayuntamientos del nuevo régimen, Moriles se adhiere a los triunfos militares del autodenominado Ejército Nacional, como al General Aranda "por su heroico comportamiento en Oviedo"[28] o al nombramiento de Queipo de Llano como Gran Caballero de la Gran Orden Imperial de las Flechas.[29] 
Moriles aportó un gran número de soldados al Ejército Nacional, algunos de los cuales lo pagaron con su vida o con su integridad física, aunque también fueron bastantes los mozos que optaron por declararse prófugos.[30]
El desempleo y la pobreza se extendieron en la localidad. No tenemos datos de los Padrones de Beneficencia de estos años, sólo de que se establecieron filiales del Auxilio Social y la Sección Femenina. Las obras públicas de construcción y arreglos de caminos vecinales se paralizan en nuestra localidad constando sólo el proyecto de reparación del camino vecinal Moriles-Puente Genil[31] y el arreglo del de Monturque a Moriles.[32]
La Oficina de Empleo había dejado de funcionar, pero a la petición de informes por parte de la Delegación de Trabajo sobre su funcionamiento, se decide crear una nueva Oficina y Registro de Colocación, alegando que “antes no existía” y nombrando de encargado de la misma a Álvaro Agraz Fernández.[33] Poco después, la misma Delegación de Trabajo reduce el presupuesto de la Oficina de Colocación Obrera de 3.500 a 800 pesetas, por lo que el encargado renuncia, y se emplea a Pablo Doblas Cansino con una gratificación de 800 pesetas.[34] El jornal de un bracero estaba establecido para 1938 en seis pesetas.
Los abusos y desórdenes entre los comerciantes se extienden durante estos años por todas partes. En Moriles hay que resaltar las actuaciones del veterinario Juan Rafael Calero Villarreal frente a la venta clandestina de aceite, fraudes en pescaderías y venta ambulante de carne además de la apertura de establecimientos sin licencia.[35]
El Párroco don Juan Fernández Linares, que había sustituido a don Juan Elías al frente de la Parroquia de San Jerónimo, cesó a los dos años y medio, el día 20 de enero de 1936, siendo sustituido por don Gabriel Velasco Gálvez.[36] El 5 de octubre de ese año, tras conocerse el trágico final en Castro del Río, del que fue Cura-Párroco de Moriles durante los años de la II República, Juan Elías, se celebró en la Parroquia un sentido funeral por el mismo.[37Las fiestas y actos de la feria de octubre se suprimieron durante esos años, pero el Teniente de Alcalde, Antonio Cuenca Agraz, se comprometió a celebrar a su cargo la fiesta religiosa y procesión de la Patrona la Virgen del Rosario.[38]   
El maestro de niños don Leonardo Colinet Vega fue cesado en octubre de 1936 por incorporarse al servicio militar, siendo sustituido por Ángel Herrera de la Torre.[39] Como maestra de niñas ejercía Concepción Téllez Bernal. 
El tema de la traída de aguas a la localidad se trató en sesión con objeto de analizar los posibles manantiales cercanos al casco urbano, pero sin resultado ninguno.[40]



[1] AMM. Sesión del 22 de enero de 1936
[2] AMM Ses. Del 9 de octubre de 1935
[3] Diario El Sur, 26-06-1933
[4] AMM ses. Del 6 de marzo 1935
[5] CORTÉS CORTÉS, Antonio. Datos y apuntes para una historia de Moriles. Moriles, 2015. Págs. 268-269
[6] MORENO GÓMEZ, Francisco. “La Guerra Civil en Córdoba”, Editorial Alpuerto, Madrid 1985, página 698
[7] AMM Sesión del 5 de agosto de 1936.
[8] AMM sesión del 4 de agosto de 1936
[9] AMM sesión del 5 de agosto de 1936
[10] MORENO GÓMEZ, Francisco. “La Guerra Civil en Córdoba”, Editorial Alpuerto, Madrid 1985, páginas 108 y 727
[11] AMM sesión del 14 de agosto de 1936
[12] AMM sesiones del 2 y 3 de septiembre de 1936
[13] AMM sesión del 7 de septiembre de 1936
[14] AMM sesión del 18 de septiembre de 1936
[15] AMM sesión de 18 de septiembre 1936, folio 123 v.
[16] AMM sesión del 23 de octubre de 1936
[17] AMM sesión del 7 de noviembre de 1936
[18] AMM sesión del 4 de diciembre de 1936
[19] AMM sesión del 11 de diciembre de 1936
[20] AMM sesión del 9 de octubre de 1936
[21] AMM sesiones del 16 de diciembre 1937, 2 de abril 1938 y 5 de mayo 1938
[22] El Defensor de Córdoba, 29 octubre 1936, pág. 1
[23] Azul, 30 de julio 1937, p. 2
[24] AMM sesión del domingo, 10 de julio de 1938
[25] AMM sesión del 10 de julio de 1938
[26] AMM sesión del 25 de septiembre de 1938
[27] Azul, 29 de noviembre de 1938, p. 14
[28] AMM sesión del 23 de octubre 1936
[29] AMM sesión del 28 de octubre de 1937
[30] AMM sesiones del 28 de octubre de 1937 y 17 de marzo del 1938
[31] Diario de Córdoba, 16 mayo 1937, pág. 2
[32] Azul, 4 noviembre 1939, p. 3
[33] AMM, sesión del 17 de noviembre 1937
[34] AMM sesión del 9 de junio de 1938
[35] AMM sesiones del 13 de enero, 2 de abril y 4 de junio de 1938
[36] El Defensor de Córdoba, 22 de enero de 1936, p.1
[37] El Defensor de C. 17 de octubre de 1936, p. 1
[38] AMM, sesión del 25 de septiembre de 1936. Igualmente, esta misma información me fue dada por el interesado en una entrevista según consta en “Araceli, Órgano de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli, núm. 112. Lucena, diciembre 1993, págs. 10-12
[39] AMM sesión del 2 de diciembre de 1937
[40] AMM sesión del 5 de febrero de 1937

El origen de Moriles en el recuerdo de Paula Contreras

En julio de 1984 (tenía entonces 73 años), Paula Contreras, accediendo a una petición mía, plasmaba sus primeros recuerdos sobre Moriles en una densa y amplia carta que, por su contenido, creo debo poner al alcance de todos los seguidores de este blog. La divido en cinco páginas según su contenido.